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La poseconómica "Producción Realizada" vs. PIB

Por Centro INDEV - 6 de Julio, 2008, 19:03, Categoría: La Riqueza Social poseconómica (RS)

Un principio poseconómico: "distribuir socialmente lo socialmente realizado".

Llamamos "realizada" a aquella producción ("interna" o no) que ya satisfizo una necesidad, un gusto o un capricho de la población de un país, en contraposición con la producción-producida ("interna" o no), que aún espera consumidor en dicho país.

Es fácil observar que la producción realizada (PR) es aquella que ya encontró "comprador final" o consumidor, formas en que la economía tradicional llama a nuestro "benefactor". Lo que más se parece a la PR poseconómica en la economía primitiva es lo que sus técnicos llaman "Gasto de consumo final". (Nota: le llaman "gasto" a lo que inobjetablemente es un aumento del bienestar material y, también, un aumento del patrimonio; mejorar nuestro bienestar o nuestro patrimonio para ellos es un "gasto", por ser ellos unos dogmáticos dineristas, claro).

Los datos que brindamos a continuación son datos de los años del siglo XXI (años 2000 al 2006), tomados del INE, Uruguay (www.ine.gub.uy).

¿Qué relación tiene la PR con el PIB, por ejemplo?

Se supone que, entre otras cosas, el PIB expresa lo producido en un país durante un período especificado. Mediría no sólo la producción-producida, sino "lo que su gente produce".

En promedio, la PR del Uruguay del siglo XXI resultó ser de 84,20% del PIB. Esto quiere decir que cada 100 productos hechos en Uruguay, sólo fueron consumidos por los propios uruguayos 84,2 de ellos. El resto en parte se exportó, y en parte no se vendió a nadie, al menos, en el período considerado.

Como vemos, la PR poseconómica es una cifra menor que el PIB económico. Es lógico: cuanto mayor es la exportación, menor es la PR. Y, por tanto, menor es el bienestar material de "la gente que produce" ese mismo PIB. Y el de sus familias, es claro.

Pero este hecho no es el más importante. Lo es el hecho de que siempre hay producción para consumo interno (la no exportable) que aún no se realiza.

Veamos que no todo lo producido por su gente (el PIB) logra disfrutarse en un país, tanto dentro de los límites físicos del país, como tampoco dentro de los límites de tiempo en que se fija el PIB. Como sólo la producción adquirida (consumida o usada) por el benefactor uruguayo forma parte de la PR, necesariamente la PR ha de ser menor que el PIB.

¿Hay ejemplos?

En el año 2004 se verificó la menor PR: 72,97%, mientras que en 2001 se dio la mayor: 87,92%. De aquí se deduce que el bienestar material de la población uruguaya fue mejor en 2001 que en 2004, porque en 2001 se vendió-compró más bienes y servicios que en 2004, independientemente de las cantidades reales producidas "por su gente". Además, en términos exclusivamente monetarios (¡tan caros a la "ciencia económica"!) el PIB del año 2004 fue un 53,45% superior al del año 2001 (379 miles de millones de pesos corrientes frente a 247 del año 2001). Dadas estas cifras en dinero, se supone que la producción del año 2004 fue mayor que la del año 2001. Sin embargo, no podemos aseverarlo, puesto que tal vez sea una simple cuestión de diferencias de precios (expresados en dinero)  y no de cantidades expresadas en patrones fijos, como toneladas, por ejemplo.

Lo más significativo de esta forma poseconómica de medir la producción, a través de la PR, es que demuestra que el PIB económico no nos sirve como fuente confiable de datos para observar las variaciones de la realidad del bienestar material de la gente de un país dado. De ninguno.

La PR es clara: no todo lo que los habitantes activos de un país producen (empleadores y empleados) mejora directamente el bienestar material de ellos mismos ni el de sus familias. Sin embargo, el PIB no lo tiene en cuenta.

Por ello la poseconomía no se guía por el PIB para analizar la situación poseconómica de una sociedad. Utiliza la Producción Realizada, por ser la única forma concreta de medir la variación del bienestar material de la gente, algo que no puede hacer el PIB. Y esto, el bienestar material de la gente, es lo que en definitiva nos importa.

Alberto Sigales.

PD: La Riqueza Social, que es la fuente de financiación poseconómica, consiste en esa misma Producción Realizada (no sólo la producción-producida), tomada en forma agregada. Crece hora tras hora en todos los días de todos los años... Es por ello que la poseconomía se autofinancia.

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"Una comunidad no progresa según el sacrificio de su gente; toda comunidad progresa y mejora únicamente según el bienestar material de su gente".

Partido Socialista Poseconómico

Montevideo-Uruguay

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MDP versus la realidad

Por Centro INDEV - 4 de Julio, 2008, 7:18, Categoría: La distribución ¿qué es?

Amigos, tenemos los datos oficiales (INE.gub.uy) de las consecuencias nefastas por aplicar el MDP, la ideología que hace ser a la economía tradicional ("economía política" o "ciencia económica") en Uruguay en el año 2007.

Aquí van los nuevos datos, teniendo en cuenta que la población total de ese año alcanzó la cifra de 3:326.906 habitantes.

 

INCLUIDOS DEL MDP

1.334.672

40,1%

OCUPADOS

1.324.672

39,8%

Asalariados

972.772

29,2%

Privados

722.476

21,7%

Públicos

250.296

7,5%

Mercaderes

351.767

10,6%

Patrones

58.177

1,7%

Cuenta Propia

293.590

8,8%

Sin inversión

92.001

2,8%

Con inversión

201.590

6,1%

Rentistas (no ocupados)

10.000

0,30%

EXCLUIDOS del MDP

1.992.234

59,9%

Excluidos Relativos

457.000

13,7%

jubilados

333.000

10,01%

pensionistas

124.000

3,73%

Excluidos Absolutos

1.535.234

46,1%

Menores de 14

778.577

23,40%

desocupados

245.412

7,38%

amas de casa

238.966

7,18%

estudiantes

214.000

6,43%

Empleados no remunerados

28.279

0,85%

otros

30.000

0,90%

 
Observemos que al año 2006 los incluidos en la distribución individual y productista eran 40,6% de la población y los excluidos 59,4%.

Por tanto, en 2007 bajó la cantidad de incluidos -o aumentó la cantidad de excluidos, como prefiera verse- en 0,5%. Esta cifra representa 16.635 personas de carne y hueso, casi el doble de la cantidad total de gente que vive de rentas.

Los excluidos del MDP representan a quienes no reciben ingresos individuales por "no formar parte de la producción". Es decir, son los condenados a ser "dependientes" de los incluidos, sea en forma directa (excluidos absolutos) o indirecta (excluidos relativos).

¿Cómo no va existir la pobreza y el hambre cuando el 59,9% de la población no "merece" recibir individualmente ningún tipo de ingreso "legal", sino únicamente como personas que sólo son "costo social" para los incluidos, para quienes "producen"?

Tengamos en cuenta que los excluidos relativos (jubilados y pensionistas) reciben sus jubilaciones merced a la quita que se les hace a los ocupados o "merecedores". Lo mismo sucede con las distintas "políticas sociales" que aplican los tecnócratas de la "ciencia económica", que dicen "combatir injusticias".

Además, como se puede observar, en esta lista no se discrimina el monto de lo que recibe cada incluido por el MDP. Entre ellos hay quienes no reciben lo suficiente para subsistir en forma individual, menos aún familiar. Ya se sabe y es algo comprobado que no todos los ocupados reciben ingresos suficientes como para que puedan vivir dignamente. Sin embargo, en esta lista no se los considera ni detalla. Si así lo hiciéramos la cifra de 59,9% aumentaría quién sabe hasta donde. Nos daría vergüenza formar parte de la especie humana.

No obstante ¿no deberíamos igualmente sentir esa vergüenza de las cifras consideradas, e indignarnos con la situación?

Saludos a todas y todos.

Alberto Sigales

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"Una comunidad no progresa según el sacrificio de su gente; toda comunidad progresa y mejora únicamente según el bienestar material de su gente".

Centro Indev

Montevideo-Uruguay

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Qué es la riqueza, y la pobreza...

Por Centro INDEV - 3 de Julio, 2008, 20:23, Categoría: La Riqueza Social poseconómica (RS)

En base a una serie de preguntas enviadas por Axel von Belvering, quien conoce al dedillo la forma de financiación poseconómica de lo que aquí se relata, compartimos con todos ustedes la respuesta que le enviamos.

¿Qué es la riqueza material?

Es el conjunto de bienes materiales que directamente satisfacen alguna necesidad, gusto o capricho. Independientemente de quien ha sido su productor. Es el conjunto de aquellos bienes consumidos o usufructuados que directamente han mantenido o mejorado la vida.

¿El dinero es riqueza?

En absoluto. El dinero de ninguna manera es "un bien material que directamente satisface algún tipo de necesidad". Nadie vive de directamente comer dinero, de abrigarse o sanarse con él, etc. El dinero, o similar, nunca es otra cosa que un medio. Nunca un fin en sí mismo.

¿Qué es ser rico entonces?

Es el tener la seguridad de poder cotidianamente satisfacer las necesidades, gusto o caprichos materiales. No interesa  si las necesidades son satisfechas por bienes producidos por las propias manos o por ser bienes adquiridos a otros en el mercado. Es individualmente rico quien tiene la capacidad material de mantener su vida, y también, de mejorarla día a día.

¿Y ser pobre, qué es?

Lo contrario. Tener insatisfechas por lo menos ciertas necesidades materiales básicas o elementales: alimento, salud, techo... Ni hablemos de los gustos o caprichos insatisfechos. La pobreza es la incapacidad material e individual de mejorar o, al menos mantener, la vida. La vida únicamente se mantiene o mejora consumiendo o usufructuando los bienes materiales producidos, sin importar quién los produjo. La riqueza no material, aunque pueda existir, no la consideramos.

¿Qué diferencia poseconómica hay entre un país rico y uno pobre?

El país que tiene mayor cantidad de pobladores sin necesidades insatisfechas es el país más rico. A la inversa, el país con menor cantidad de gente con necesidades insatisfechas es el más pobre. Como vemos, esto es independiente del PBI, la inflación, la balanza de pagos, y de cualquier otra "variable" de la economía primitiva.

La diferencia está entre tener o no la capacidad material de satisfacer las necesidades, gustos o caprichos; sea por producir o no directamente los bienes que las satisfacen, o por poder o no adquirirlos en el mercado mundial.

¿Cómo se sale de la pobreza?

Primero, y antes que nada, abandonando por siempre los principios de la economía tradicional. Después de ello, se sale de la pobreza distribuyendo socialmente lo socialmente realizado. Cuidado, no decimos "lo socialmente producido", decimos "lo socialmente realizado". Y solamente es capaz de realizar lo producido aquél que lo adquiere a otros o lo produce directamente para consumo propio. La producción se realiza, se hace real, cuando se la usa o consume. Mientras tanto, no es más que basura.

¿Cómo se distribuye socialmente la riqueza?

Lo primero y más importante es abandonar por siempre jamás el mito de que el MDP es el único modo de distribución válido.O lo que es lo mismo: abandonar la "economía política" o "ciencia económica". Olvidarse de que sólo recibe ingresos quien "lo merece", sea por haber aportado capitales o por haber trabajado para quien los aporta. Olvidarlo como único modo, claro, pero no abandonarlo. La distribución equitativa "con arreglo al trabajo" no tiene porqué desecharse. Pero debe agregarse la distribución social, la distribución a toda la población, porque es toda la población la que realiza lo producido, aunque por cierto no toda la población sea la que lo produce. Un ejemplo, la producción de pañales descartables: ningún consumidor de pañales produce pañales, sea porque es bebé o porque es muy anciano. La distribución social debe necesariamente ser independiente de la producción y debe precederla.

Se distribuye socialmente la riqueza adosando al MDP, el Modo de distribución social, espalda contra espalda.

¿Cómo se instrumenta la distribución social?

Entregando en forma perpetua a cada habitante, sin importar su edad, su sexo, su raza, etcétera, un ingreso que le asegure un bienestar material mínimo indispensable, es decir, que le asegure adquirir (o también producir por sí mismo) los bienes materiales necesarios. A diferencia del MDP, que es equitativo, individual, productista y, por tanto, discriminatorio, el MDS es igualitario, social, independiente de la producción, y por tanto, incluyente.Le llamamos Ingreso Natural (IN).

(Continúa...)

Alberto Sigales

"Nosotros, la humanidad, con sólo pagar lo que consumimos, hacemos que se realice y genere la riqueza que nos sustenta."

Montevideo-Uruguay


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La lucha de clases y la poseconomía

Por Centro INDEV - 28 de Junio, 2008, 7:06, Categoría: General

En una sociedad mercantil  los seres humanos, con sólo pagar lo que consumimos, además de con ello mejorar nuestra existencia material y de financiar todo el proceso productivo, hacemos que se realice y genere la riqueza que nos sustenta.

En una sociedad mercantil solamente podemos pagar lo que consumimos según el poder adquisitivo de nuestro ingreso, expresado en algún medio de distribución (dinero u otro).

En la ideología económica primitiva sólo recibe ingresos quien "lo merece". Más recibe quien más lo merece, menos recibe quien menos merece. Equidad le llaman. Y toda equidad es discriminatoria.

Ahora bien, ¿qué cosa determina tal "mérito", tal discriminación? ¿Acaso Marduk? ¿El decálogo mosaico? ¿Las leyes de Kepler o las de Newton? No, no, no. ¡La estructura político-jurídica conocida antes como "economía política", hoy como "ciencia económica"!

Para el capitalismo, el merecimiento está en función del capital aportado; más "merece" quien más capital aporta. El 11,3% de la población es la única que tiene esa posibilidad, la de "aportar capital".

Para el socialismo tradicional, el merecimiento está en función del trabajo aportado; más "merece" quien más trabaja, y menos recibe quien menos merece: se le llama "distribución con arreglo al trabajo". Sólo el 29,3% de la población es asalariada y puede cumplir con tales requisitos.

El 59,4% de la población no trabaja ni aporta capital... Son los que llaman "carga social", los  "factores de gasto". Los excluidos de todo ingreso individual. Seis de cada diez personas.

La lucha de clases en el capitalismo se centra entonces entre el capital y el trabajo. Es decir, entre los dos distintos conceptos de merecimientos. Dos conceptos…

La lucha de clases en el socialismo tradicional se centra entre quienes trabajan y quienes no. En el socialismo tradicional existe la lucha de clases, porque existen "merecedores" e "inmerecedores", incluidos y excluidos de la posibilidad de adquirir por sí lo que necesitan.

Ambos conceptos de mérito, indiferentemente, distribuyen según méritos individuales. Quien recibe ingresos lo hace o según el capital que aportó (capitalismo) o "con arreglo al trabajo" (socialismo primitivo). En ambos caso es según el individuo. La distribución económica del ingreso –de la economía primitiva, o sea, capitalismo y socialismo tradicional- es, entonces, individual. Sabemos que el capitalismo es "individualista metodológico" o similar. ¡Pero los socialistas dicen no serlo! El Modo de Distribución Productista al que se adhieren, los refuta.

Es más, ni uno solo de ambos conceptos distributivos es científico. Son ideológicos. Ambos. Nada material los sustenta. Sin embargo, cuánta incidencia material tienen en la vida del ser humano.

Para decir lo que decimos, los poseconómicos nos fundamos en Artigas: "que los más infelices sean los más privilegiados".

Supongamos que la cantidad suficiente de ingresos para subsistir dignamente sea de 100 unidades por individuo. El capitalista que reciba dos, diez o veinte veces esa suma se transforma en rico. Gana lo suficiente para él y su familia. Para satisfacer sus necesidades básicas, sus gustos antojadizos y hasta sus caprichos más infantiles.

El trabajador asalariado, un individuo, sólo puede aspirar a recibir las 100 unidades. Puede entonces salvarse en forma individual; no lo consideramos un individuo privilegiado, pero tampoco un infeliz. Su familia, en cambio, no es privilegiada. Si su familia la componen dos, 50 para cada uno: quedan ambos con la insatisfacción de la mitad de sus necesidades. Si son tres, 33 unidades para cada uno. Cada uno de los tres recibe un tercio de lo necesario. Dos de cada tres necesidades queda para satisfacer en el futuro... Post mortem. Por ello tantas personas adheridas como estampillas a las religiones.

Sean cuántos sean, en las familias todos son infelices. Son pobres, hoy y aquí, sobre la tierra.

Porque por imposición ideológica, meritocrática, en la economía primitiva solamente reciben ingresos quienes aportan capital (capitalismo) o quienes trabajan (socialismo tradicional). O a lo sumo ambos. Estas dos clases de gente -que supuestamente "luchan" entre sí-, sumadas, no superan nunca el 41% de la población. ¿Qué pasa con el 60% restante? Individualmente no merecen, individualmente no reciben. Ni en el capitalismo ni en el socialismo, primitivos.

Esa es la "realidad" distributiva de la economía primitiva. Realidad abstracta.

Porque la realidad real es otra. La realidad, científicamente comprobable y comprobada desde siempre, nos dice que nadie puede sobrevivir sin consumir. No sólo el ser humano. Ningún ser vivo, ni los animales ni los vegetales, pueden sobrevivir sin consumir. ¿Por qué se acepta que haya "merecedores" e "inmerecedores"? Se acepta tal mito como un dogma: por imposición cultural, tal como los católicos aceptan la Divina Trinidad.

En una sociedad mercantil como en la que vivimos nadie individualmente puede sobrevivir sin ingresos, porque nadie es capaz de producir por sí solo todo lo que necesita. Nadie, produzca o no produzca. Y tal cosa es independiente de nuestro "capital aportado" o de nuestro "esfuerzo laboral". Es independiente del mítico "mérito". Nadie, ni Adam Smith ni Karl Marx -que no fueron dioses ni mesías- ni tampoco sus seguidores, tienen la capacidad de decidir quién merece y quién no merece ingresos: quién merece vivir.

Pero lo peor es que tal situación sucede ideológicamente, sin base científica alguna. Dogmáticamente la economía primitiva, sea capitalista, sea socialista clásica, prohíbe al 60% de la humanidad recibir ningún tipo de ingreso que no sea considerado un "costo social" para el 40% incluido por esa forma político-jurídica de distribución, primitiva. Porque cree que tal cosa es justa. Que es equitativa.  Lo cree, pero no sabe porqué lo cree.

La lucha de clases real no está entonces entre el proletario y el burgués. Está entre los incluidos en el Modo de Distribución productista (40,6%) y los excluidos de él (59,4%). Es la lucha de clases que reconoce la poseconomía, la que no considera, ni debe considerar, "méritos individuales" para subsistir. En la economía, los hijos del proletario o del burgués no "merecen" ingresos. Y sobreviven según los ingresos de sus padres. Si tienen la suerte de ser hijos de padres que ganan varias veces el mínimo individual indispensable, les irá bien. Pero como la distribución primitiva se realiza en base a méritos individuales, son muy pocos los padres que alcanzan "legalmente" ese mérito, tanto en el capitalismo como en el socialismo clásico.

Entonces, ¿cómo no esperar que en la economía primitiva exista el hambre, la pobreza y la miseria humanas, sin solución a la vista? ¿Cómo no esperar, al menos, la subsistencia humana mediocre, sin futuro?

La pobreza la causa el modo de distribución elegido, optado, por una sociedad.

Es un hecho incontrastable que no podremos vencer la pobreza, el hambre y la miseria humanas sin modificar la estructura jurídica que soporta al MDP como única forma de distribuicón (algo muy fácil de hacer). Pero no podremos vencerlas sin derrumbar la economía primitiva y sus mitos criminales (algo no tan fácil, como hemos aprendido en carne propia).

¡Y todo debido a aceptar como cierto un mito, una ideología criminal! El MDP, que dice que sólo recibe ingresos quien lo merece, que discrimina equitativamente…

La poseconomía no elimina el MDP. Si se quiere, que se lo siga usando para distribuir equitativamente (según méritos) entre el 40,6% de la población. Pero la poseconomía le anexa el MDS, el Modo de Distribución Social, que abarca al 100% de la población. Igualitariamente.

Termina la pobreza, la miseria y el hambre de la humanidad.

Alberto Sigales

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"Una comunidad no progresa según el sacrificio laboral de su gente; toda comunidad progresa y mejora según el bienestar material de su gente".

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La economía no es ciencia. Hay que sustituirla, no alternarla

Por Centro INDEV - 31 de Mayo, 2008, 1:05, Categoría: La distribución ¿qué es?

La riqueza material o bienes reales, es aquello que directamente nos ayuda a mantener o mejorar nuestra vida; eso es lo que lo hace riqueza. Dada una formación social humana, el Modo de Distribución en uso es la forma político-jurídica (ideológica, superestructural) que administra el acceso de los seres humanos a dicha riqueza material. En una frase, el Modo de Distribución es la ideología dominante que nos habilita o inhibe de acceder a los bienes materiales que mantienen o mejoran nuestras vidas.

El Modo de Distribución es lo que se enseña en los departamentos o facultades de economía de todo el mundo. Un economista lo que aprende es a distribuir los bienes, no a producirlos. Es decir, un economista aprende una ideología, una normativa político-jurídica (en especial la ideología dominante) pero no una ciencia.

Hasta ahora, en toda la historia del hombre ha habido solamente dos Modos de distribución económicos, que se diferencian entre sí únicamente por usar o no un medio específico de distribución: el modo de distribución en especie (o trueque, que no usa medio de distribución alguno) y el modo de distribución dinerista (usa al dinero como medio de distribución).

Sin embargo ambos comparten lo esencial: distribuyen la riqueza material según la participación de cada hombre en la producción de dichos bienes materiales, los que conforman la riqueza que permite mantener o mejorar la vida. Ambos modos son productistas: "sólo merece ingresos quien produce". Los economistas, técnicos poseedores de un título oficial, aprenden -como un catecismo, dogmáticamente- que este modo de distribución meritocrático es el único posible.

Las economías alternativas comparten la esencia de la economía primitiva, comparten el Modo de Distribución Productista.

Es fácil observar que esta condición productista, que hace ser a la distribución económica, es una posición ideológica, no científica, ya que todos los seres humanos, independientemente de su participación en la actividad productiva, deben mantener y/o mejorar su vida; éste último es un hecho biológico, científico. Y no sólo la economía tradicional no es científica por esa razón tan evidente. Es, además, una ideología eminentemente criminal: en términos universales, la gente capaz de producir, es decir, la gente capaz de recibir ingresos, sólo constituye el 40,6% de la población. En resumen, el Modo de distribución productista -por motivos puramente ideológicos- excluye del acceso a la riqueza material al 59,4% de la población del mundo; la excluye del acceso a la riqueza. La hace pobre. Es un hecho incontrastable que la pobreza, el hambre y la miseria humanas –consecuencias obvias de la falta de acceso a los bienes materiales- tienen su origen en esa productista ideología distributiva, oficialmente aceptada por todas las escuelas económicas, políticas y sociales habidas. Todas, desde Hammurabí hasta hoy. Durante casi toda la historia del hombre. Por ello se dice resignadamente que "pobreza siempre hubo". Hasta la llegada de la poseconomía.

Sin embargo, la forma político-jurídica que llamamos Modo de Distribución, sea del tipo que sea, es por sí misma independiente de la producción material de riquezas: le antecede. En tanto que la forma de producir bienes materiales es científica. Es responsabilidad de ingenieros, trabajadores y mercaderes, pero no de economistas; nunca de economistas.

La producción de bienes es variable histórica y geográficamente.  Ella puede ser, lo ha sido y lo será, abundante, suficiente o escasa. Si un trabajador en edad productiva produce poco o mucho –subrayemos que estamos hablando en este caso específico de un hombre que para el Modo de Distribución Productista es merecedor de ingresos-, recibe según lo que produce: poco o mucho. Es la producción material la que determina (en la economía primitiva y sólo en ella), la cantidad de lo que él recibe. Per no determina, en absoluto, el modo elegido, la manera optada de distribuirla. La forma político-jurídica de distribución existe antes que el modo científico de producción. Le preexiste. El Modo de Distribución Productista (esencia de la economía primitiva) es la ideología dominante, la superestructura político-jurídica en uso, que pergeñan y fijan los dominantes. Lo aplica a rajatabla el mejor sirviente que tienen, el economista, un técnico oficial con título otorgado por ellos, quienes imponen dicha ideología criminal.

La economía es, entonces, una ideología distributiva. No es ciencia. Es, como lo demuestra la realidad, una criminal ideología distributiva, productista y meritocrática, que nunca  vencerá la pobreza y que, por tanto, nos hemos empeñado en sustituir. Para ello promovemos la aplicación de la poseconomía: el socialismo poseconómico.

Alberto Sigales


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Salario en indevs frente al salario en euros (II)

Por Centro INDEV - 4 de Mayo, 2008, 2:03, Categoría: El salario

Pasaremos a mostrar ahora lo que prometimos en un mensaje anterior, escrito por nuestro compañero José Pablo Mir.

NOTA: utilizaremos al euro como representante del dinero tradicional para mantener la compatibilidad con el mensaje de José Pablo Mir, pero téngase presente que el euro puede ser suplantado por cualquier otra moneda tradicional definible como "dinero" sin que nada significativo cambie.

Ahora veremos qué es lo que pasa como consecuencia del encarecimiento de un único artículo de una canasta dada (el producto "C"). Cuando los precios suben en euros, sucede la pérdida del poder adquisitivo del euro, en relación consigo mismo, mientras se mantiene el poder adquisitivo del indev en relación a sí mismo. 

La metodología usada por la poseconomía para verificar la caída del poder adquisitivo de una moneda tradicional dada, es la de tener en cuenta la variación en la cantidad de productos que se pueden adquirir con una unidad definida de esa moneda, antes y después de una modificación de su precio expresado en esa moneda (euro u otra).

En las siguientes tablas, las columnas tituladas "Cantidad en…" se refieren a esa situación específica. Contienen la cantidad de productos que se pueden comprar en cada momento con el indev en un caso, y con el euro en el otro. Muestran así la variación del poder adquisitivo de ambas monedas con relación a sí mismas.

Veamos el primer caso, cuando no hubo suba todavía. Observemos que en ambas monedas se puede comprar la misma cantidad de productos.

 

Elemento

Precio en Indevs

Precio en Euros

Cantidad en indevs

Cantidad en euros

A

35,00

35,00

1

1

B

25,00

25,00

1

1

C

30,00

30,00

1,00

1,00

Canasta

90,00

90,00

3,00

3,00

 

Veamos ahora el segundo caso, en que dada una suba de precios en euros de un único elemento de la canasta ("C"), conocer qué pasa con el indev. Eso implica, necesariamente, utilizar un método no poseconómico sino primitivo.

En la columna "Cantidad en indevs", se muestra que necesariamente con una menor cantidad de indevs, sólo puede comprarse una menor cantidad de productos A y B, los que no sufrieron aumento. Observemos que con 33,90i ya no se compra un producto A, sino 0,97. Lo mismo sucede con el elemento B. Está claro que con menor cantidad de indevs solamente se pueden comprar menor cantidad de productos de los que no sufrieron suba de precios.

 

Elemento

Precio en Indevs

Precio en Euros

Cantidad en indevs

Cantidad en euros

A

33,90

35,00

0,97

1

B

24,20

25,00

0,97

1

C

31,90

33,00

1,06

1,00

Canasta

90,00

90,00

3,00

3,00

 

Por la misma razón, si utilizamos mayor cantidad de indevs, podremos comprar mayor cantidad de productos. Y esto sucede también en el caso del elemento C, aunque haya sufrido una suba de precio en euros.

Con 31,90i (mayor que 30i) se pueden comprar 1,06 productos C (mayor que 1). Obviamente, la cantidad total de productos de la canasta adquiribles con indevs se mantienen en 3, a pesar de la suba habida. ¿Cómo puede ser? Esto sucede porque no ha cambiado el poder adquisitivo del indev. Lo dicho anteriormente: cuando sucede una suba en dinero tradicional, lo que pierde poder adquisitivo es el dinero tradicional.

Observemos que el producto "C" a pesar de haber subido su precio en euros (de 30 a 33 euros), no lo hará en indevs (a diferencia de como se muestra en la tabla anterior), por el sencillo motivo de que el poder adquisitivo del indev no lo determina el euro, sino sí mismo, a través de los productos que pueden comprarse con él. Es obvio que el indev no se devalorizó respecto a sí mismo, porque ahora se pueden comprar la misma cantidad de productos A, B y C que antes. La canasta adquirible con indevs sigue siendo de 3 elementos.

Veamos ahora el caso descrito, tal como sucede en la realidad, tal como lo analiza la poseconomía: el indev mantiene su poder adquisitivo respecto a sí mismo, el euro es el que lo pierde, respecto a sí mismo. No debemos tener en cuenta la relación entre ambas monedas sino la de cada una consigo misma, según su capacidad de compra.

A pesar de la suba en euros, el producto C mantiene su precio en indevs, y por tanto se puede comprar la misma cantidad (1,00) de ese elemento. Y esto sucede con todos los productos de la canasta. Pero en euros, aunque se puede comprar la misma cantidad del producto A y del producto B, ya no se puede comprar la misma cantidad de "C" que antes de la suba.

Los productos A y B no variaron en indevs ni en euros. Sin embargo, a diferencia del indev, el producto C sí varió en euros. Como se muestra en la tabla, ya no podremos comprar ahora con 30 euros 1,00 unidades de "C" como lo hacíamos antes de la suba, sino sólo 0,91 unidades. Consecuencia, ya no tendremos una canasta compuesta por  tres elementos, sino una de 2,91 elementos.

 

Elemento

Precio en Indevs

Precio en Euros

Cantidad en indevs

Cantidad en euros

A

35,00

35,00

1

1

B

25,00

25,00

1

1

C

30,00

30,00

1,00

0,91

Canasta

90,00

90,00

3,00

2,91

 

La capacidad de compra del salario, y la de todo ingreso, no varía cuando se expresa en indevs. Además, está claro que no debemos tener en cuenta sola y únicamente el nuevo precio en euros para observar la pérdida del poder adquisitivo del euro. Para hacerlo correctamente debemos considerar cuántos productos C comprábamos antes, y cuántos compramos ahora, con la misma cantidad de euros en ambos casos, o de indevs, en ambos casos.

Curiosamente, la economía primitiva no nos acostumbra a pensar así; nos acostumbra a pensar de otra manera. Ella generalmente nos obliga sólo a considerar la variación de precios habida. Y tal cosa, aunque no lo imposibilita, perturba notoriamente la certeza de reconocer la permanente pérdida del poder adquisitivo del dinero tradicional. ¿Casualidad? No lo creo.

Porque esa "curiosidad" es propia de pensar con la mente del dinero tradicional, propio de la economía, y no con la del poseconómico indev.

Alberto Sigales

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"Nada se cambia con sólo combatir la realidad existente. Para cambiar de verdad hay que construir un modelo nuevo que transforme la obsoleta realidad".

Buckminster Fuller

La poseconomía promete ser ese modelo.

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El salario en indevs frente al salario en euros (I)

Por Centro INDEV - 3 de Mayo, 2008, 11:18, Categoría: El salario


El indev,i, es una unidad de medida de la riqueza social.

Como toda unidad de medida el indev es una convención arbitraria elegida para aprovechar ciertas características que la tornen preferible en determinadas condiciones.

Definición: el indev, i, es "la décima parte del ingreso diario que un individuo necesita para llevar una vida decorosa.

                        Tenemos entonces que:

 

1i =

Ingreso diario necesario para que un individuo viva dignamente

 

10

 

 

Sin apelar a indicadores económicos existentes definiremos una canasta tipo que se compone de todo aquello que un individuo requiere a lo largo de un mes para llevar adelante una vida digna y la llamaremos Canasta Individual, CI.

 

Considerando el mes como de 30 días tenemos entonces que:

 

i =

CI

i =

CI

 

30 x 10

300

 

 

La anterior expresión, derivada de la definición de indev, posee una gran implicancia aritmética: la canasta individual requerida cuesta 300 indevs, independientemente del precio de ella expresado en otras monedas, o del precio de cada uno de los integrantes de la misma.

Para demostrarlo veamos el siguiente ejemplo:

Confeccionemos una canasta ejemplo compuesta solamente por 3 elementos a los que llamaremos A, B y C. Supongamos una asignación de precios para cada uno tal como se establece en la siguiente tabla y consideremos un tipo de cambio inicial para el indev de 1 euro por indev.
 

Elemento

Precio en Indevs

Precio en Euros

A

35i

35

B

25i

25

C

30i

30

Canasta

90i

90

 Si ahora se produce un incremento del 10% en euros en el precio del elemento C, tendremos el siguiente comportamiento del indev, respecto al euro:

Elemento

Precio en Indevs

Precio en Euros

A

33,9i

35

B

24,2i

25

C

31,9i

33

Canasta

90,0i

93,0

 La canasta en euros ya no tiene un precio de 90€ sino de 93€. Pero como el indev se ha revaluado con respecto al euro (1i=1.0333), sucede que la canasta continúa con su precio anterior de 90 indevs. De esta forma se evita la tan habitual pérdida de poder adquisitivo de los salarios (expresados en indevs). Antes comprábamos con un indev un producto de precio 1 euro, ahora con un indev compramos un producto de precio 1,033 euros. Notemos que esto no sucede porque el indev "valga más" con respecto a los productos, sino porque el euro ahora "vale menos" con respecto a los mismos productos.

¿Se podría hacer esto con otro tipo de unidad indexada? Claro que si, pero el indev se establece como una unidad que refleja primordialmente la necesidad de todos y cada uno de los individuos en lugar de la voluntad y la capacidad especulativa de unos pocos.

José Pablo Mir

NOTA: Estas tablas reflejan el comportamiento del indev frente a las monedas tradicionales, en este caso el euro, y responden pura y exclusivamente a la pregunta "cuál es la diferencia provocada en la vida diaria entre pasar a usar el indev como moneda en que se fijan los salarios con la de continuar usando la moneda tradicional". La diferencia está en que el salario expresado en indevs no pierde poder adquisitivo con la suba de precios. Naturalmente, hubiese sido lo mismo si hubiésemos tomado otra moneda tradicional cualquiera en lugar del euro (dólar, peso, bolívar, etc.).

A su vez, estas tablas no nos enseñan qué cosa es lo que realmente sucede con la moneda tradicional (el euro u otra) como consecuencia de una suba particular de un producto en términos de esa misma moneda tradicional: no nos enseñan porqué las monedas tradicionales se autodevalorizan. Es decir, no nos enseñan la pérdida del poder adquisitivo de la moneda tradicional con respecto a sí misma.

Esas tablas tampoco nos muestran cómo es que sucede el mantenimiento constante del poder adquisitivo del indev, con relación a sí mismo.

Ese caso se expresa en otro mensaje.

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"Nada se cambia con sólo combatir la realidad existente. Para cambiar de verdad hay que construir un modelo nuevo que transforme la obsoleta realidad".

Buckminster Fuller

La poseconomía promete ser ese modelo.

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La poseconomía y la cooperativa

Por Centro INDEV - 29 de Abril, 2008, 17:55, Categoría: La propiedad

Un principio poseconómico: "distribuir socialmente lo socialmente realizado".

Llamamos "realizada" a aquella producción que ya satisfizo una necesidad, un gusto o un capricho, en contraposición con la producción-producida, que aún espera consumidor.

Ese principio es el que determina porqué la llamada "economía familiar", de distribución en especie, no es poseconómica, ya que en ese tipo de propuesta nada se realiza socialmente (de lo contrario no sería familiar), sino que satisface necesidades de la familia, internas, no externas. Por tanto, mal podría distribuirse socialmente, sin caer en una innecesaria, inútil e injusta expropiación de la producción-producida. Tal cosa no es aceptable ni beneficiosa.

Pero ese otro tema. El tema es el cooperativismo.

La única forma de propiedad sobre medios de producción (hoy existente) que cumple con ese requisito es la cooperativa: distribuye entre todos sus integrantes (los cooperativistas) lo que la cooperativa realiza. Por tanto es intrínsecamente compatible con la poseconomía.

No toda cooperativa, sin embargo, cumple con ese principio poseconómico.

Es claro que las otras formas de propiedad privada (porque, atención, una cooperativa es una empresa privada) no lo hacen. Las sociedades anónimas, por dar un ejemplo, no distribuyen lo realizado por ellas entre todos sus integrantes, sino que sólo lo hacen con una porción de ellos, los que poseen partes, acciones, etcétera. Hay cooperativas que tiene empleados en sus nóminas, son empresas híbridas, que se asemejan más a sociedades anónimas que a cooperativas "puras".

Pero como la poseconomía "distribuye socialmente lo socialmente realizado" a través del IN, no es exigente en que las empresas privadas cumplan a rajatabla con el principio citado. Al fin y al cabo, la gente toda recibe en forma monetaria dicha distribución.

En cuanto a la propiedad estatal habrá que transformarla en posestatal. Es decir, que tal como una cooperativa "pura", esa empresa distribuya entre todos sus integrantes (los funcionarios) lo que la empresa estatal realiza. Es algo similar, pero no idéntico, a lo que se conoce primitivamente como "reparto de utilidades".

No obstante ello, una de las metas de la poseconomía, y que seguramente sea una de las metas a alcanzar más alejadas en el tiempo, es disminuir lo estatal al tamaño mínimo indispensable. ¿Suena a neoliberalismo? Sí, suena a neoliberalismo, lamentablemente.  También suena a anarquismo, e incluso a comunismo no "real". Ya hablaremos específicamente sobre esto, aunque con lo escrito en este blog y en nuestros foros (cen@egrupos.net y socialismo_poseconomico@egrupos.net), no es difícil colegir porqué lo decimos.

Alberto Sigales

Centro Indev

"Nosotros, la humanidad, con sólo pagar lo que consumimos, hacemos que se realice y genere la riqueza que nos sustenta."

Montevideo-Uruguay

 

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El MDP, una cruel doctrina que comparten la derecha y la izquierda

Por Centro INDEV - 27 de Abril, 2008, 14:45, Categoría: La distribución ¿qué es?

Vamos a ver qué es el MDP, el Modo de Distribución Productista. Cuidado, apenas damos una introducción mínima para que se lo vaya comprendiendo lentamente.

Es la superestructura, es la ideología dominante, pergeñada políticamente y expresada en forma jurídica. Es lo permitido y obligatorio, es "lo legal". Es lo que organiza y ordena la forma en que podemos mantener biológicamente nuestras vidas, o en la forma que podemos mejorarla. Es, por tanto, aquello que organiza y da forma a las relaciones interhumanas de subsistencia. Nuestras vidas están regidas por ese modo.

El MDP se aplica en exclusividad (es el único modo de distribución oficial) tanto en la preconomía (trueque sin dinero), como en la economía dinerista, sin complementos. Es propio de toda sociedad mercantil pasada y presente. Pero sólo consideraremos en este escrito la sociedad mercantil regida por el medio de distribución llamado genéricamente como "dinero".

Para subsistir y mejorar nuestra vida en una sociedad mercantil dinerista (a menos que cambiemos esa sociedad), debemos comprar a otros, con dinero, lo que no podemos producir por nuestras propias manos. Para comprar se nos exige ese medio de distribución específico. Para obtenerlo debemos cumplir ciertos requisitos. Justamente estos requisitos legales forman e integran el llamado "modo de distribución" por el que una sociedad se rige. En este caso de la sociedad mercantil dinerista, es el MDP.

Aquí van los requisitos que nos exige el MDP a todos los seres humanos, sin excepción. Existe en forma fehacientemente comprobada desde al menos Hammurabí, hace 37 siglos.
1-      Si no poseemos dinero con anterioridad, para recibir legalmente los ingresos monetarios con qué comprar lo que nos es necesario para mantener o mejorar la vida, debemos trabajar. Si no "producimos" no sobrevivimos: esta es la condición ideológica esencial del MDP. La capacidad de comprar cosas se discrimina equitativamente (usando un criterio meritocrático) entre quienes trabajan, pero se excluye de plano a quienes no trabajan.
2-      Para trabajar debemos ser "productores". Esta imposición jurídico-política (modificable) divide a la humanidad en dos grandes grupos o superclases (población activa y población inactiva). Para ser "productores" sólo podemos optar entre ser mercaderes o asalariados de los mercaderes, sin otra opción.
3-      Para ser mercaderes debemos tener cosas para vender (mercancías); para ser asalariados debemos producir cosas que pueda vender el mercader, nuestro empleador. Esto divide a la población activa (a la superclase de "productores" definida en el párrafo Nº1) en dos subclases sociales: empleadores y empleados, o burgueses y proletarios, o empresarios y asalariados, como se prefiera, según la escuela social dinerista o económica predilecta para cada quien.
4-      Si no los posee previemanete, nadie que  no sea mercader o asalariado (que no sea población activa) puede recibir ingresos "legales", puesto que "no produce" o "no trabaja". Esos ingresos se distribuyen entre quienes lo merecen en forma equitativa (no igualitariamente) según mérito laboral; esto hace que nadie que no lo merezca puede subsistir por sí mismo, sino únicamente como una "carga social" para los mercaderes o los asalariados, esto es, para la población activa.
5-    Como es un hecho incontrastable que la población activa (mercaderes y asalariados) también sólo sobrevive si puede comprar lo necesario, sólo puede hacerlo si previamente vende lo ya producido, porque es la única forma "legal" de obtener ingresos. La capacidad de vender, al contrario de la de comprar, no discrimina entre "productores" y no productores, entre población activa e inactiva, entre trabajadores y no trabajadores. Toda la población, sin distingos, puede comprar, si tiene dinero.

Se muestra a continuación una tabla donde se observa la población uruguaya de 2007 que puede cumplir esos requisitos productistas (columna PEA, población activa), frente a la población total del país (activa más inactiva). Este ejemplo es prácticamente el mismo para cualquier otro país del mundo. La PEA, la superclase incluida por el MDP como única "merecedora de ingresos monetarios" es de solamente el 40,6% de la población total; entretanto, la población inactiva, la excluida de todo ingreso propio por el MDP, es del 59,4% del total. Esta es la llamada "carga social" que debe "soportar" la población "productiva".

 

PEA

Población

TOTAL de Incluidos

1.413.000

3.483.000

Porcentaje

100,00%

40,60%

Asalariados

72,20%

29,30%

Mercaderes

27,80%

11,30%

Excluidos

0%

59,40%

 

Las dos principales doctrinas económicas en uso (marxistas y capitalistas) y todas las variaciones de ambas, parten de la aceptación axiomática del principio productista, descrito en el punto Nº 1 de la lista anterior, principio que comparte y aceptan sin chistar y, peor, algo que defienden como bandera propia. Entre esas dos doctrinas económicas, aunque no lo muestran ostentosamente, no existe diferencia al respecto.

Aquí está la crueldad, como consecuencia lógica de esa toma de posición, acientífica, ideológica, de no considerar a la población humana total. O por la derechista defensa del mercader, el 11,3% de la población, cueste lo que cueste, o por la izquierdista defensa del proletario, el 29,3% de la población. Es la única alternativa de lucha que nos presentan esas dos teorías económicas. Frente a esa única alternativa, yo no tendría dudas, como no las tuve nunca, en apoyar con todo a la posición en favor del proletario: de las dos es la que defiende a más cantidad de gente, y de esa gente que recibe menos de lo que merece. Pero igualmente somos crueles. Porque vemos que al tomar a ciegas una y sólo una de ellas esas opciones, dejamos de preocuparnos del 59,4% de la población, a los sempiternamente excluidos por ambas, que realmente son más de la mitad de la gente y quienes no reciben nada, absolutamente nada, de ingresos propios con los que sobrevivir.

Para esas dos doctrinas económicas históricas, por ser productistas, la sociedad no está integrada por toda la población sino solamente por la "productiva", por la PEA. En una palabra: todas ellas comparten inequívocamente el axioma productista que hace ser al MDP.

Las diferencias entre ambas doctrinas, de resultados tan sangrientos, como dijimos, no se hallan en esa creencia cuasi religiosa de que solo merece ingresos "quien trabaja", se encuentran en la segunda subdivisión de la humanidad que ellas mismas idearon y claramente aceptan, explicitada en el punto Nº 3. Es una diferencia interna de la superclase productora, la PEA, que desprecia y no tiene en cuenta la  existencia de la otra superclase.

Las escuelas capitalistas, todas ellas, creen que el 27,8% de la superclase productora, de la PEA (el mercader genérico) es la verdadera clase productora de la riqueza y que, por tanto, merece todo el crédito. Esta porción de gente solamente comprende al 11,3% de la población total.

Las escuelas marxistas, todas ellas, creen que el 72,2% de la superclase productora, de la PEA (el asalariado genérico) es la verdadera clase productora de la riqueza, y que por tanto lo merece todo. La porción de gente que cumple este requisito solamente comprende un 29,3% de la población total.

¿En qué hecho natural o científico se basan para explicar esas diferencias? Lo hacen, tal como dicen y aceptan sus teóricos, según quien sea el titular de la propiedad sobre los medios de producción. La clase propietaria del medio de producción, suponen, es la clase productora por excelencia y la que merece todos los elogios del productismo; ambas doctrinas aceptan, ideológicamente, este principio como cierto. Sólo que una quiere que lo sea el mercader, la otra que lo sea el asalariado. Esta creencia, notoriamente tendenciosa, hizo que se desdibujara el motivo real y material de las diferencias: la fe ciega y absoluta en la doctrina del productismo, doctrina excluyente y equitativa, discriminadora y no igualitaria. Una imposición  ideológica, político-jurídica, antinatural, acientífica, fácilmente modificable, mejorable o eliminable.

Para la poseconomía la sociedad está integrada por el 100% de la población total, por la suma de los activos y los inactivos. Por todos los humanos con vida. Porque asume que en una sociedad mercantil (si no la cambiamos por otra) todos, sin ninguna excepción, merecemos ingresos, porque todos debemos comprar los productos que necesitamos, gustamos o antojamos. Es igualitaria.

Aplica el MDP, tal cual hoy, en exclusividad para la superclase activa. Además, conjuntamente, aplica el MDS (modo de distribución social) para ambas superclases, la activa y la inactiva.

¿Acaso dice que quien trabaja y quien no trabaja deben recibir lo mismo? No, en absoluto. Quienes trabajan y producen reciben doble ingreso: salario e IN. Los trabajadores podrán entonces satisfacer necesidades, gustos y caprichos.

Quienes no trabajan solamente reciben el IN, y podrán satisfacer necesidades, quizá algún gusto, pero no caprichos.

Alberto Sigales

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El indev y los patos; dinero no son

Por Centro INDEV - 19 de Abril, 2008, 11:19, Categoría: Indev

Personalmente debo encargarme de repetir incansablemente, aunque ciertamente canse a quien lea, que el indev, a pesar de ser otro medio de distribución, no es dinero. Definitivamente no lo es.
¿En qué nos basamos los poseconómicos para decir tal cosa?
En que durante toda la historia del dinero, que es la historia de la economía (y dicho sea de paso, esa historia no es tan larga en comparación con los años que la humanidad vivió bajo un sistema de trueque o preconomía), todo tipo de dinero usado, sin excepción alguna, tuvo siempre, aún hoy, algo en común: su permanente auto devalorización; todo dinero se devaloriza cotidianamente con relación a sí mismo.
Daré un ejemplo verificado de esa auto devalorización. Si con una cantidad Q de pesos uruguayos del año 1959 se podía comprar un metro de alambre de oro para joyería, con esa cantidad Q de aquellos pesos del año 59 se puede comprar hoy, año 2008, una centésima parte de una micra de ese mismo alambre de oro. ¡La centésima parte de una millonésima parte de un metro! El poder adquisitivo del peso uruguayo fue cayendo, sin solución de continuidad, más de dos millones de veces por año, en cada uno de los 49 años transcurridos. Más de ciento setenta mil veces por mes, cada mes. Casi 5600 veces por día, cada día.
Seguramente no en las mismas proporciones, pero es claro que a todo dinero tradicional le sucede lo mismo. Y le sucede porque la caída del poder adquisitivo del dinero tradicional es su esencia, es lo que lo hace ser dinero y no otra cosa.
Ahora bien, ¿cómo se expresa el "valor" del dinero y su auto devalorización? Se expresa necesariamente según su poder adquisitivo o capacidad de compra. Es decir, el "valor" del dinero proviene de las cosas que compra (no a la inversa), hecho también verificado desde hace siglos. Y un hecho que, además, es independiente del material en el que se soporte el dinero (oro, papel, dígitos binarios, etc.); da lo mismo hablar de un doblón español, de un peso mexicano de plata o de un austral del Banco Central de Argentina.  Y también es independiente del tipo de las cosas que cualquier dinero pueda comprar. Si sube el precio de las cosas, el "valor" del dinero
(su poder de compra) cae en la misma proporción. ¡Exactamente en la misma proporción!
Expresado en forma matemática: PAD=1/P, el Poder Adquisitivo del dinero es inverso al Precio, ¿lo recuerdan?. Sube el Precio, baja el PAD.
Por otro lado, la humanidad sabe perfectamente que las cosas (y las personas) son unificadas por aquello que tienen en común. Pensemos en una nacionalidad. Y por el contrario, se sabe que lo que tienen de diferente es, justamente, aquello que las distingue. Pensemos en distintas nacionalidades. Es este un conocimiento antiquísimo de la humanidad, ya probado, que no necesita que seamos muy perspicaces para comprenderlo. Tengámoslo en cuenta.
Bueno, el indev no es dinero porque sencillamente no cumple con esa condición que es común a todo tipo de dinero, la condición básica que unifica los distintos dineros usados durante la historia, antigua y reciente. El indev cae fuera del conjunto.
Vale la penda brindar una sencilla pero contundente comparación de lo que decimos: si todos los patos son aves, el animal que no sea ave no puede nunca ser pato. Es obvio, ¿no?. Es decir, s
i todo dinero se auto devaloriza, el medio de distribución que no se auto devalorice no puede nunca ser dinero. Ergo, el indev no es dinero. Contundente.
El indev es otro medio de distribución, claro está. Uno más. Sirve para comprar y vender, sirve como unidad para fijar los precios de todas las cosas, como unidad para cálculos contables, sirve para pagar y cobrar, etcétera. Es útil como medio de distribución porque para eso se inventó.
Pero como no es ave (no se devaloriza con la suba de precios), no puede ser un pato (no puede ser dinero).
Expresado en forma matemática, el indev no se auto devaloriza porque : PAi=k.P, porque el Poder Adquisitivo del indev es directamente proporcional al Precio: sube el Precio, sube el PAi.
Un ejemplo. Si con una cantidad Y de indevs del año 1959 se podía comprar un metro de alambre de oro para joyería, con esa misma cantidad Y de indevs del año 59 se podría comprar hoy, año 2008, exactamente un metro, cien centímetros, un millón de micras, de ese mismo alambre de oro. Como vemos, en todos estos años, casi cincuenta, el indev no perdió ni una "micra" de su poder adquisitivo. Y también, como le sucede al metro, no la perderá nunca. El indev, su poder de compra, es el mismo hoy que ayer y que mañana, permanentemente.
¿No es acaso notable la diferencia entre el dinero tradicional (pesos, dólares, euros, bolívares, etc.) y el indev?
Si los precios de todas las cosas y si los ingresos (salarios, rentas, ganancias, etc.) de toda la gente, hubiesen sido siempre fijados en indevs, ¿no sería muy diferente este mundo en el que vivimos?

Alberto Sigales

Centro Indev

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